miércoles, 28 de octubre de 2009

Princesas

De pronto te das cuenta de que te quedas mirándola cuando habla con otro. Y no te hace gracia. Recapitulas. Recuerdas que la otra noche no te dormías pensando en ella. Que esta misma mañana te levantaste pensando en ella. Estabas impaciente antes de encontrarte con ella. Y más aún, te sentiste dichoso cuando la hiciste reír. E intentaste hacer que eso volviera a suceder, una y otra vez. Y vuelves al presente, realmente te inquieta que ella hable con otro, y sientes alivio cuando se separan. Entonces, te das cuenta de que eso no es nuevo para ti. En realidad, te has convertido en una pequeño experto en negarte tus sentimientos. como absurdo mecanismo de defensa. Maldito mecanismo que sólo retrasa lo inevitable. Finalmente lo aceptas. Pero intentas convencerte de que no es para tanto. De que es algo pasajero, algo que el tiempo curará. Pero luego no es así. Y dices, maldita sea., si el tiempo no lo cura estamos jodidos. Luego intentas buscar algo de complicidad en su mirada. Tus ganas, más que otra cosa, hacen que al principio la encuentres. Y vuelves a ilusionarte. Pero no es más que otro estúpido mecanismo de defensa, Vuelves a la realidad, En realidad, te cuesta distinguir entre lo que ella realmente siente, y lo que te gustaría que ella sintiese. Y sabes que eso no es buena señal. No puede serlo. La siguiente fase es convencerte de que la amistad debes conservarla, en realidad no quieres, sabes que no es suficiente, y que quizás te hará mas daño, pero, en el fondo, sientes que merece la pena, y no puedes perderla. Y entonces se acerca a otro chico, y te sigue inquietando. Descubres que la encuentras sospechosamente más atractiva que cuando la conociste. Y te resignas, Ya se pasará. No queda otra. Intentas motivarte, igual a la próxima va la vencida. Pero lo dudas. No puedes evitar recordar aquella canción que tantas noches maldeciste: "no quiero volver a hablar de princesas que buscan, tipos que coleccionar, a los pies de su cama..." Y recuerdas esa frase que alguien te dijo alguna vez: "sólo merece la pena entregarse a aquellas personas que están dispuestas a hacer lo propio contigo". Desgraciadamente escasean.

Pero la realidad es la que es y, por desgracia, es más grande aún la necesidad de dar cariño que la de recibirlo. Y no es nada fácil acertar.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Camino de Santiago

" No es verdad. El viaje no termina jamás. Sólo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración...El objetivo de un viaje es sólo el inicio de otro viaje. "

José Saramago "Viaje a Portugal"
Viajar. Ésa es, sin duda, la experiencia más enriquecedora que se puede tener. Recién llegado de uno de los viajes más increíbles que he realizado a lo largo de mi vida, me atrevo a afirmar que aquél que no viaja, no vive. O, como mucho, vive a medias.
La sociedad moderna nos invita continuamente a la superficialidad, en el sentido más extenso del término. Superficialidad en nuestras relaciones, superficialidad en nuestras valoraciones y, quizá lo más triste, superficialidad en nuestros prejuicios. La consecuencia es tan evidente como preocupante, somos seres vacíos. Pero más aterrador aún es que ni siquiera somos conscientes de ello, a veces porque no tenemos tiempo, a veces porque preferimos no tenerlo...excusas al fin y al cabo.
Sin embargo, viajar es el antídoto que todo lo cura. Compartiendo el día a día con nuestros acompañantes-amigos, que si no lo eran lo acabarán sin duda siendo-experimentamos sentimientos que la rutina se empeña-con demasiado éxito-en aislar en lo más recóndito de nuestro ser. En el mar o en la montaña, en la gran urbe o en la aldea más perdida, eso, créanme, es lo de menos. Viajando, entendí que las fronteras jamás debieron surgir, que las banderas las hondea el mismísimo diablo, y que, siendo diferentes, somos iguales.
Pero, sobre todo, comprendí que la verdadera amistad es algo que muchos nunca podrán saborear, porque ignoran todo lo maravilloso que involucra. Es sobrecogedor lo unido que te sientes a una persona con la que compartiste las alegrías y las penas de un viaje. Durante los días de convivencia se advierten los verdaderos rasgos del carácter de aquél que creíamos conocer a la perfección y que, seguramente, durante el viaje nos sorprenderá en más de una ocasión. Pero, finalizado el viaje-entendido como el traslado, el viaje en sí nunca termina-la relación con los compañeros ha cambiado. Para siempre. Los buenos y malos momentos compartidos nos unen, más allá de la distancia, más allá del tiempo.
El viaje tiene fecha de inicio y, desgraciadamente, de fin, pero los recuerdos son perennes, lo que aprendemos se adhiere a nuestra corteza y ya nunca nos abandona. En ese sentido, el viaje es eterno. Y los amigos, eso espero, también.

jueves, 12 de junio de 2008

Más frases célebres

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.


Mario Benedetti

lunes, 24 de marzo de 2008

Frases célebres

Una vez le preguntaron a Gandhi que era lo que a él más le sorprendía de la humanidad. Y Gandhi respondió:

"Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud; y que por pensar ansiosamente en el futuro olvidan el presente, de tal forma, que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro, viven como si nunca fuesen a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido ".




jueves, 13 de marzo de 2008

¿Una persona, un voto?

Les invito a realizar conmigo este ejercicio de aritmética simple:

El sistema electoral español se apoya en dos pilares, a saber: la Ley D'Hont y la circunscripción por provincias. En consecuencia, el reparto de escaños y votos fue el siguiente:

PSOE: 169 escaños; 11.064.524 votos (43,64%)

PP: 154 escaños; 10.169.973 votos (40,11%)

CIU: 10 escaños; 774.317 votos (3,05%)

EAJ-PNV: 6 escaños; 303.246 votos (1,20%)

ERC: 3 escaños; 296.473 votos (1,17%)

IU: 2 escaños; 963.040 votos (3,80%)

Etc.

Pues bien, si dividimos el número de votos del Partido Socialista (si Pablo Iglesias levantara la cabeza…) entre el de escaños obtenemos una cifra de 65470,56. Si hacemos lo propio con el Partido Popular la cifra que se obtiene es 66038,79, Repitiendo el proceso para CIU se obtiene 70392,45 y si lo hacemos con los resultados logrados por la coalición de izquierdas (la de izquierdas de verdad) la cifra es 481520.

Supongo que no es necesario explicar ahora el porqué de las evasivas del sr.Zapatero cuando le preguntan acerca de la reforma de la ley electoral, y espero que nadie se crea nunca más esa patraña que nos quieren vender las dos grandes fuerzas políticas de este país de que la ley electoral actual favorece los nacionalismos. Dicen que PP y PSOE no se ponen deacuerdo en nada y a mí, que quieren que les diga, me da la risa, pues en lo más importante coinciden sin necesidad siquiera de sentarse a dialogar: el pastel se lo reparten entre ellos y sólo entre ellos, y pobre del que ose entrometerse (pregúntenle al sr.Anguita que algo podrá contarles acerca de ésto ).

Nada más.

PD: Julia, tus deseos son órdenes para mí.

sábado, 23 de febrero de 2008

Resaca de un viaje al Muro

Detesto las despedidas. Es algo superior a mí. Como hombre que soy de esta estúpida sociedad machista consigo evitar derramar lágrimas en casi la totalidad de las situaciones, no sé muy bien por qué, ni si merece la pena, pero el hecho es que lo consigo practicamente siempre. Pero, si es cierto eso de que toda regla tiene una excepción que la confirma, la mía en este caso son las despedidas. Me impresiona sobremanera la idea de no volver a ver-o al menos no poder continuar una relación fluida- a una persona con la que compartí momentos agradables, por breves que éstos fueran, y de la que en mayor o menor medida aprendí algo. Algo que si bien es cierto llevaré conmigo siempre y que, de algún modo, hace que nadie desaparezca definitivamente de mi vida. Me supera hasta desbordarme la idea de cortar irremediablemente, y de raíz-maravillas de las telecomunicaciones aparte, pues el trato cuerpo a cuerpo no hay ingeniero que pueda simularlo-, una relación que me está haciendo feliz, que me está ayudando en ese largo camino que llaman madurez(y del que tantas veces me gustaría huir de la forma más vil y cobarde posible).

Sé que es ley de vida el llegar a un sitio, explotarlo el tiempo del que se disponga, despedirse y empezar de nuevo, una y otra vez. Sé que es la única forma de ir haciéndose mejor persona y ser cada día un poco menos ignorante, pero aun así no consigo que desaparezca de mi cabeza la idea de que es todo demasiado injusto. La vida es demasiado corta como para tener que escoger sólo a unos pocos con quien compartirla, y demasiado desagradecida de por sí como para que encima nosotros tengamos que estar renunciando continuamente a la compañía de quien queremos, hemos querido, o desearíamos con todas nuestras fuerzas poder querer.

La celeridad con que vivimos nos impulsa a no conocer a los que nos rodean más que superficialmente, nos impide empaparnos de las maravillas que aquellos que comparten el día a día con nosotros están dispuestos a ofrecernos, y hace que, continuamente, pasen a nuestro lado personas increíbles sin siquiera percatarnos. Defenderé ante quien haga falta, eso sí, armado únicamente con mi voz y mis sentimientos, que éste es, con diferencia, el mayor problema imperante en la sociedad que nos ha tocado vivir. Somos grandes desconocidos, y lo más triste es que aun así hay quien todavía se atreve a juzgar al prójimo.

En cualquier caso, motivos para ser optimista no me faltan, pues en tan solo veintidós-casi veintitrés-años de vida estoy seguro de haber dado con los tres o cuatro compañeros que todo viajero necesita para que el camino, independientemente de la meta, merezca la pena. Y afirmo, sin miedo a equivocarme, que no habrá despedida traicionera que se atreva a separarnos. Por lo demás, solo me queda intentar transformar los "hasta siempres" en "hasta prontos" con el mayor empeño del que me siento capaz.

miércoles, 9 de enero de 2008

Frases célebres III

"Deseo que la bomba le explote al etarra antes de que mate a un inocente"

José Bono
(ex-Ministro de Defensa)

Esta es sólo una de las muchas perlas que soltó el Señor Bono en una entrevista radiofónica. Dijo también que "hay una gran diferencia entre los muertos de unos y los de los otros", que “no hay que producir bajas pero si son inevitables que no sean nuestras”, o que "algunos nos hemos dejado parte de nuestra vida para que incluso esos criminales tengan derechos y se les respete". Desde aquí quiero darle las gracias a tan eminente político por su gran aportación a la magnífica democracia que hoy gozamos, no sólo en este país, sino también en otros de tan agradable recuerdo como Líbano o Afganistán.

Mi sentido común me dice-aunque no suelo hacerle mucho caso-que la violencia ejercida por aquellos cuyo cometido es precisamente combatir la violencia es, como mínimo, tan deleznable como la cometida por los terroristas y demás asesinos. Aparte de totalmente inútil. Desgraciadamente existen muchas formas de violencia, y no todas requieren empuñar una pistola.

Señores políticos de nuestra querida España, mientras sigan creyéndose los únicos dignos de hacer juicios morales, y se empeñen en autoconsiderarse los "buenos" y a los que no les apoyan los "malos", no hacen sino alejarnos de la tan ansiada solución a este-por otra parte vergonzoso-conflicto.

PD:queridos lectores
de este blog y demás personas que lleguen a esta entrada en particular, tengan cuidado que les veo venir. Sólo les pido que a la hora de comentar se abstengan de poner en mi boca palabras que jamás han salido-ni saldrán-de ella. Por lo demás ¡opinen cuanto quieran!

domingo, 6 de enero de 2008

Frases célebres II

"Hay dos tipos de reyes: están los Reyes Magos, que son los que hacen regalos a los niños de todo el mundo, y los reyes a secas, que son los que con el dinero de todo el mundo hacen regalos a sus niños"


Dani Mateo(cómico)

miércoles, 2 de enero de 2008

Frases célebres I


"Cría obispos y te sacarán los ojos"



Gaspar Llamazares,
coordinador general de IU
("antes" Partido Comunista de España)

martes, 25 de diciembre de 2007

Balance

Hacer balances, esa es una de las cosas que aprendí este cuatrimestre en una asignatura, dicho sea de paso, en la que a la explotación laboral la llaman optimización de los recursos humanos y pretenden hacerte creer que la felicidad del trabajador y su máximo rendimiento se consiguen derivando e igualando a cero. El pobre Marx toda su vida elaborando complejas teorías y éstos lo resuelven con una sencilla ecuación matemática...Por cierto, la materia en cuestión se llama "La empresa y su entorno económico" y salvo minucias de esta índole, es realmente interesante.

Pero no era de economía de lo que quería hablarles-entre otras cosas porque mis conocimientos sobre el asunto distan de ser suficientes para escribir, siquiera, un post en este modesto blog-sino del año que expira. Y es que ese es, precisamente, el tiempo de vida de esta bitácora. Vayamos, pues, al grano:

Fue hace un año cuando decidí dar comienzo a esta aventura. En su momento buscaba una forma de canalizar una inquietud que crecía en mi interior: necesidad de contar lo que sentía, independientemente de cuál fuera ese sentimiento. Sentía un pequeño vacío dentro de mí y no sabía cómo llenarlo, así es que una de las cosas que se me ocurrieron-por recomendación, todo hay que decirlo-fue aprovecharme de las maravillas de la "Red de Redes"...y hasta hoy. Con el blog he aprendido mucho-y me han enseñado más,pero vayamos por partes-. He aprendido lo rápido que le salen a uno las palabras cuando se las dicta el corazón, y lo despacito que surgen cuando no es así; he aprendido que escribir es relativamente sencillo, pero actuar en consecuencia es bastante más complejo; he aprendido que abrirse a los demás es el primer paso para solucionar un problema y que el mero hecho de exteriorizar lo que se siente es un grandísimo alivio, si bien es cierto que es mejor hacerlo ante otra persona que ante un editor de html; he aprendido que hay pocas sensaciones tan reconfortantes como que te feliciten por lo que has escrito y, sobre todo-déjenme pecar un poco de inmodesto-, que te digan:"joder tío, eso es justo lo que siento y no sabía como expresarlo". Esto, además, lo experimenté yo en sentido inverso, así que puedo dar fe de que es sumamente placentero encontrar que alguien que se siente como tú, es capaz de explicarlo como nadie; aprendí que hay chicas a las que les atrae la sensibilidad y, créanme, son las que de verdad merecen la pena. Y me prometí a mi mismo no dejarlas escapar.

Pero, como ya decía, me enseñaron mucho más de lo que aprendí yo solo. Me enseñaron que Madrid es mucho más que los garitos de Malasaña o los antros de Moncloa, y que merece tanto la pena vivirla de día como de noche(ahora entiendo un poquito mejor las canciones de maestros como Sabina o Ismael Serrano); me enseñaron que la amistad es un bien impagable; me enseñaron-aunque ya me lo había advertido Woody Allen-que el dinero no da la felicidad, pero proporciona una sensación tan parecida que a veces es difícil de distinguir; me enseñaron, y probablemente es de lo que más me alegro, que mi futuro tiene que estar lejos de las cuatro paredes de un despacho "ingenieril", firmando proyectos a diestro y siniestro, sucumbiendo a los valores de soberbia y falta de humanidad que tantas veces maldije y que tan comunes son en los ingenieros. Como mencioné en otra ocasión, dudosa es la valía de una carrera que no procura la formación de sus estudiantes como personas sino únicamente como obreros.

Y todo esto en tan solo 365 días. Lo que me hace pensar en una última cosa que aprendí este año-y esta vez es Calamaro quien ya me avisó-: solo soy un loco que se dio cuenta que el tiempo es muy poco.

Salud, y Feliz Navidad.

martes, 11 de diciembre de 2007

A la Luz del Lorenzo

Tú solo quieres quererme cuando tú quieras...pero yo no soy Pinocho, que el corazón tiene de madera...

viernes, 30 de noviembre de 2007

Psicología para principiantes


Para principiantes como yo. A lo largo de su vida el ser humano, inevitablemente, comete errores. Es algo inherente a su capacidad de raciocinio, pues el hecho de ser capaz de elegir un camino en base a algo más que el instinto, implica la posibilidad de no acertar en la elección. Lo que nos diferencia del resto de animales es que tenemos la suerte de percatarnos del error, identificar las causas, y poner los medios para que no se vuelva a repetir(aunque también tenemos la desgracia de saltarnos casi siempre este último paso). Y ustedes dirán:¡pues vaya descubrimiento!, y tienen toda la razón, pero de alguna manera tenía que introducir el tema.

Hay errores de muchos tipos: los que solo afectan a uno mismo y los que implican a los demás, los "pequeñitos" y las "cagadas monumentales", los que son fáciles de solucionar y los que son prácticamente imposibles de afrontar, etc. Pero sobre todos ellos hay uno que es, para mí, el más habitual, el más peligroso, el más difícil de evitar y por tanto de corregir, y lo que es peor, el más difícil de identificar. Me refiero a aquél consistente en depositar nuestras expectativas de felicidad en una persona distinta de nosotros mismos.

El caso es complejo, pues una vez confiada nuestra ilusión a esa persona estamos vendidos, aun cuando sea digna de tanta responsabilidad. La complejidad estriba, como ya digo, en que es algo que en un principio parece dar excelentes resultados: todos hemos experimentando en alguna ocasión una sensación de bienestar extremo estando acompañados de alguien especial. Tendemos entonces a cimentar nuestras satisfacciones entorno a ese individuo descuidando todo lo demás, y olvidando que el único que estará a nuestro lado siempre no es sino uno mismo. En efecto, las personas fluyen cual líquido ideal y corremos el riesgo de que con ellas se esfume toda la felicidad que les habíamos encomendado.

No quiere esto decir que debamos huir del amor, y mucho menos de la amistad, solo es necesario tener claro que lo que nos cueste hallar en nuestro interior no debe ser buscado-por fácil y rápido que en primera instancia resulte- en el exterior, pues solo nos conduce a engañarnos. Es más fructífero un proceso de reflexión personal y de búsqueda hacia dentro todo lo largo y arduo que sea necesario, porque este último, una vez superado con éxito, es para toda la vida.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Dolores cambió su nombre por libertad

Esta es mi particular aportación al día contra la violencia machista, esa que, por surrealista que parezca, no cesa.La ocasión merece una entrada en todo regla, pero ya vendrán tiempos más creativos.

Cómo puede alguien acabar con quienes dan sentido a nuestras vidas...

martes, 20 de noviembre de 2007

La senda del tiempo

Creo que nunca la poesía y la música estuvieron mejor combinadas.

domingo, 18 de noviembre de 2007

España va bien, o cómo pasa el tiempo...

Se me pone la piel de gallina recordando aquellos años de instituto en que nos creíamos unos "rebeldes antisistema" por escuchar grupos como éste. Sobre todo éste. Recorríamos media España(lo sé, es un poco exagerado, pero déjenme adornar un poco la historia) en autobús para ver a nuestros ídolos. Nos agolpábamos a las puertas del estadio de fútbol más recóndito del pueblo más perdido de la geografía madrileña, sin ni siquiera imaginar que aquellas tierras acabarían siendo nuestro hogar por unos-de momento no sabemos cuántos-años. Coreábamos cada estrofa de cada canción que cuidadosamente habíamos memorizado la semana anterior en largas-e inolvidables-sesiones en casa de alguno de nosotros. Y lo más surrealista, nos estudiábamos los mapas de metro y cercanías para dar con el mejor modo de llegar a nuestra cita con la "revolución". Y digo surrealista porque esos mismos mapas forman hoy parte de nuestros cerebros como si hubiesen sido cargados en el disco duro de un ordenador. Las anécdotas de aquellos días vuelven a aparecer una y otra vez en nuestras conversaciones, como si agarrándonos a ellas pudiéramos dejar de crecer.

Anoche asistí al partido de la selección-la de fútbol-y me quedó muy claro que el tiempo pasa tan rápido, que el día que vuelves la mirada hacía atrás el vértigo te juega una muy mala pasada. Me acompañaban el primo y el hermano de un amigo y les prometo que pude verme a mí mismo años atrás en aquellas miradas iluminadas, aquellas sonrisas infinitas que durante los noventa minutos no desaparecieron de sus rostros. Pero para mí, anoche no fue lo mismo. Aunque mereció la pena, ya lo creo.



PD: del lamentable espectáculo de los neonazis y los "españolitos" de turno mejor no decir nada. Hay gente que tiene demasiada facilidad para ponerse en evidencia.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Amigos

Dicen los señores de la RAE:

amistad.
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

Acepciones más modernas del término consideran la amistad como el lazo que te une con la persona que, cada fin de semana, hace el botellón de whisky contigo. En caso de que también se comparta refresco el susodicho promociona inmediatamente al rango de íntimo.

Bromas aparte, amigos-si nos quedamos con la definición de la RAE-hay pocos. Y en caso contrario es tiempo de reflexionar. Uno tiende a creer que vive rodeado de amigos. En realidad no nos damos cuenta de lo gruesa que es la linea que separa al conocido del amigo. Seguramente demasiado gruesa para que algunos logren cruzarla. Sin embargo, uno de esos días que te levantas con el pie izquierdo te hace verlo todo más claro. Te das cuenta de que solo piensas en cuatro-cinco a lo sumo-personas que te gustaría que estuvieran contigo, y cuya presencia bastaría para reconducir la situación casi por completo. Compruebas que una simple-pero intensa-conversación telefónica basta para que empieces a ser un poco más optimista y que hay quien sabe captar el mensaje oculto de auxilio que se esconde detrás de una inocente invitación a cenar. El mismo que adivinó lo que te ocurría mientras tomabais el café más prolongado de la historia. Los hay incluso-y esto lo descubrí últimamente-que son capaces de convertirse en "amigos de toda la vida" en muy poco tiempo.

Pues eso, denme un puñado de buenos amigos y seré inmortal.


domingo, 11 de noviembre de 2007

A qué saben los besos que no se dan

¿Por qué no se callan?

¿Por qué no se callan y nos dejan en paz? ¿Por qué se montan unas vacaciones y se las tenemos que pagar entre todos? ¿Por qué España es el único país que lleva un representante no electo? ¿ Por qué dan un espectáculo digno de un programa del corazón? ¿Por qué no se exige un coeficiente intelectual mínimo para dirigir un país? ¿Por qué cuando chochean no se les exige dimitir o, en su caso, abdicar? ¿Por qué no se los llevan al circo? ¿Por qué a nadie parecen importarle estas cuestiones?

PD1: En cualquier caso, estas palabras del presidente Zapatero, el verdadero representante, el que votamos entre todos, deberían ser tenidas en cuenta más a menudo. Aunque cabría recordarle que el hecho de que un presidente sea elegido por sus conciudadanos no le otorga poder para hacer "lo que le de la gana" durante cuatro años, como en su día ocurrió con el Sr. Aznar(perdón por lo de señor), ni tampoco concede un respeto eterno al susodicho. Además, si así fuera, ¿cuál es para Zapatero el papel de S.M. El Rey en este país?

PD2: Alguien en Zarzuela debería recomendarle al Rey que viera películas de los Hermanos Marx, pues al ver este vídeo no puedo evitar recordar al gran Groucho diciendo aquello de "más vale permanecer callado y parecer tonto, que abrir la boca y despejar todas las dudas". Aplíquese el Sr. Chávez, Don Hugo, el mismo cuento.

lunes, 29 de octubre de 2007

Me gusta soñar, me gustas tú

Me gusta el olor a tierra mojada. Me gusta escuchar la tormenta desde el salón de casa. Me gusta pasear por Madrid oculto entre la multitud. Me gusta el café del Starbucks y la tarta de chocolate del Vips, sobre todo me gusta jugar con el cacao fundido. Me gusta asomarme a la ventana y observar a las masas siguiendo su camino, como hormigas de vuelta al hormiguero. Me gusta despertarme a media noche y comprobar que aún me quedan varias horas de sueño. Me gusta la leche calentita con miel que me prepara mi madre cuando estoy enfermo, y quedarme en la cama muy abrigado. Me gustan las conversaciones que se prolongan hasta altas horas de la mañana, y me gusta aliñarlas con maría. Me gusta tumbarme en la cama y escuchar a Andrés o a Jorge. Me gusta viajar, no solo físicamente. Me gusta leer un ratito antes de dormir, y sentir como el sueño se va apoderando de mí. Me gustan las cosas que me recuerdan a cuando era niño. Me gusta que la azafata del tren diga por megafonía que nos aproximamos a Córdoba, y me gusta llegar y ver a mi padre esperando en el andén. Me gusta coleccionar chapas y lucirlas en mi mochila. Me gusta la ducha de agua hirviendo al salir del gimnasio. Me gusta hacer que ella se ría. Me gusta su sonrisa y me gustan sus ojos. Me gusta el clima que se crea cuando todos los amigos vamos borrachos. Me gusta que la gente me diga que me echa de menos...





PD: idea original de "Bailando el Agua".

domingo, 21 de octubre de 2007

Un domingo cualquiera


Un domingo cualquiera me levanto tarde, para comer. Caliento al microondas la comida del día anterior y la engullo acompañándola con cantidades ingentes de agua. Me desplomo en el sofá y hago memoria de lo acontecido la noche anterior.Deambulo por el piso, perdiendo el tiempo, sumido en una sensación extraña que solo acierto a definir como melancolía. Se apodera de mi una vena existencialista que durante la semana se ha ido conformando pero que el estrés de la gran ciudad logra esconder, hasta que, precisamente un domingo cualquiera, se desborda sin control alguno. Y es que, desear que el futuro se encargue de sacarte de la asfixiante rutina, por sí solo, sin tu ayuda, es del todo iluso pero, a la vez, inevitable. Al menos en mi caso. Caprichos de la cronología-otros dirán que de la Creación-el domingo precede al lunes, y eso es ya demasiado. Afortunadamente, no todos los domingos son domingos cualquiera.

El destino, o más bien mi afición por la ciencia aplicada, me trajo a Madrid. Y después de que la noche madrileña me impidiera conocer el día, e intentando huir de la susodicha rutina, un domingo decidí madrugar y qué grata fue mi sorpresa. Un domingo cualquiera la ciudad que me acoge-capital del imperio-se pone sus mejores galas y se transforma. La gente se vuelve abierta, sosegada y servicial, se desprende del estrés que los martiriza de lunes a viernes y, para mi gozo, la mayoría se queda en casa, regalándonos a los osados madrugadores una tranquilidad digna de disfrutar. El Rastro, Lavapies, la Plaza Mayor o el increíblemente desierto Paseo de la Castellana son, para mi gusto, el mayor exponente de esto que les cuento. Si además la compañía es agradable, y sus ojos brillan hasta hacerte apartar la mirada, todo mejora sustancialmente. Aunque pensándolo bien, este último factor, por sí solo, hace que un domingo no sea otro día cualquiera.


Felizmente Madrid reserva muchas sorpresas a aquel que sepa buscarlas.